Que estoy loco, qué soy inestable. Tu les crees ¿No? Alma mírame ¿Por qué no me miras? Yo te pinté los ojos, te escribí dos versos, Mi novia del viento, mi tempestad. Quiero que me hables, la casa la mandas tú; te llevo conmigo a bailes y fiestas. Mírame solo a mí. No provoques la ira en quien no puede controlarla.
Me recibes siempre igual, fría, dura; crees haberte ido pero aquí sigues. Solo yo puedo destruirte. Ni el arquitecto, ni el compositor, ni el escritor te quieren como yo. Déjame acariciarte, acércate; no dejes que te odie, No quería destruirte y menos frente a esta gente, me ven con lastima tengo los pedazos que quedan de ti entre mis manos, solo escucho los lamentos de los niños muertos, tu no hablas de otra cosa.
G.K.*
Acaricio su piel y mis manos se deslizan por ella como el pincel sobre el lienzo, rojo, siempre rojo, sin el no existe, su piel, su cabello. Es la tentación, me incita y me da asco. No, no te muevas déjame verte así, tenía razón siempre lo dije, las pelirrojas son lúbricas y traidoras.
Que hartazgo decorar salones; soy un decorador nada más, pinto techos y paredes. Lo mío no es ni escribir, ni hablar, mañana ni siquiera Beethoven sobrevivirá. Tal vez ella sí, y verá a todos; peregrinarán frente ante ella sin saber que esta desnuda su piel bajo el oro que le cubre.
No, yo estoy bien aquí, ustedes quédense ahí en la cama, prefiero verlas ya lo saben, estás piernas mías no sirven de mucho. Pobre de mamá la condesa, siempre se culpa, les prohíbo que la llamen, solo aumentan sus preocupaciones. Basta de esas cosas, platíquenme ¿Qué ha sido de María? Ya no se ha dejado ver por aquí ¿Quién atiende ahora el bar? Algún día no regresaré, no pongan esa cara ya lo saben, entonces sí, llamen a mamá, procuren consolarla y díganle que disfruté la compañía de ustedes.
O.K. Oskar Kokoschka (1886-1980) Artista y poeta de austríaco, se enamoro de Alma Mahler, le dedicó poémas, el cuadro que hizo de ella “La novia del viento” es su obra más famosa, cuando ella lo dejo el mandó fabricar una muñeca de madera para sustituirla.
G.K. Gustav Klimt (1862-1918) Pintor Austriáco, se dice que pintaba a las mujeres desnudas antes de dibujarles la ropa, su mural sobre Bethoveen, no se suponía sobreviviera después de unas semanas.
T.L. Henri de Toulouse-Lautrec (1864-1901) pintor y cartelista francés, después de sufrir fracturas en ambos fémures sus piernas dejaron de crecer, nunca superó el 1.52. Le gustaba pasar tiempo entre las prostitutas de París, cuando enfermaba llamaban a su madre la condesa.



1 cronopios con opinión propia::
Creo que crecer es realmete aprender a amar,no el amor romantico de los artistas decadentes y dramaticos, sino el amor cotidiano que nos rodea si prestamos un poquito de atención.
interesante blog¡¡
un saludo¡¡
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